miércoles, 10 de junio de 2015

¿Hasta cuándo vamos a seguir indecisos?

Elías se presentó ante el pueblo y dijo:  ¿Hasta cuándo van a seguir indecisos? Si el Dios verdadero es el Señor,  deben seguirlo;  pero si es Baal,  síganlo a él.
 El pueblo no dijo una sola palabra.
                                                                                                             (1 Reyes 18:21 NVI)

Estas palabras vienen de un momento climático en la historia de Israel. El Rey había abierto las puertas a la adoración a otros dioses. El dios baal a quienes la gente le rendía culto incluso sacrificando seres humanos en muchos casos[i] no era mas que un idolo fabricado por manos humanas. Habían olvidado el verdadero Dios quien les había entregado todo incluyendo la misma tierra en la que habitaban.

En ese proceso la mayoría de la gente importante de la nación había “evolucionado”. Dejado atrás esas ideas primitivas de Jehovah y declaraco su lealtad a la nueva deidad (por supuesto nadie quería recordar las naciones que fueron destruidas en la tierra de Canaán que también adoraban a Baal). El cambio religioso era tan potente y universal que los pocos aun fieles a Jehovah se sentían bastante solos. El Profeta Elías pensaba que era el único que quedaba fiel a Jehovah,[ii], que todos ya se habían entregado a la nueva religión y que el pacto que Dios hizo con Israel se iba extinguir ahí mismo. Dios por otro lado estaba en control y sabía quién era realmente su pueblo.

En medio de ese tiempo de cambios Elías hizo un llamado radical al pueblo escogido de Dios. 'Decidan a quien van a servir. ¿Quién es realmente Dios?' No puede ser Baal y Jehovah, los dos no podían ser correctos. Uno de los dos caminos llevaba a la destrucción. Una de las dos propuestas era un mensaje de muerte. Uno era una falsa deidad propagada por falsos profetas. Las dos propuestas eran totalmente incompatibles. Por lo tanto el pueblo tenía que decidir.

Es fácil entender la reacción del pueblo al ser confrontados con esta decisión. Es bastante cómodo por un lado sentirse aceptado por el entorno. Y bueno los pocos que aun creían en Jehovah podrían pasar más o menos desapercibidos si tan solo se quedansen callados. Quizás hacer acto de presencia en algunos de los sacrificios a Baal. ¿No podian quedar de intolerantes verdad?

Pero ese día de sacrificio era diferente. No era un día para pasar desapercibido. Las circunstancias les obligaban a tomar una decisión radical.

Creo que esta historia tiene mucha relevancia para la iglesia evangélica en el presente. Sería tan agradable ignorar la revolución moral que está ocurriendo en la sociedad. El rechazo del legado moral cristiano del Occidente a favor de volver a tendencias que eran prevalentes en el mundo Greco-Romano antes del cristianismo (todo en el nombre de la evolución y el progreso). La propaganda que nos advierte de estar al lado equivocado de la historia y si no "evolucionamos" nos advierten que lo perderemos todo.

La tentación de modificar el evangelio para ser compatible con estos cambios hoy es más fuerte que nunca. Pero debemos reconocer que cada uno de nosotros tiene una decisión por delante. Jesús dijo que nadie puede servir a dos maestros.[iii] ¿Vamos a creer lo que dice la cultura o lo que dice la palabra de Dios?

¿Hasta cuándo vamos a seguir indecisos?



[i] Jer 19:5
[ii] 1 Re 19:14-18
[iii] Mat 6:24; Lc 16:13

miércoles, 3 de junio de 2015

Bruce Jenner y la revolucion Transexual

Estoy en los Estados Unidos ahora y la historia de Bruce Jenner y su transformación a “Caitlyn Jenner” está por todos lados. Al parecer el hecho de que esta celebridad de la televisión reality se está convirtiendo en el emblema de un movimiento que desea transformar el concepto binario de género en algo fluido, y mutable. Incluso su página de Wikipedia ya habla de Bruce como algo del pasado, es casi como si Bruce murió y apareció Catlyn. Incluso van a estrenar un nuevo reality contando la historia de su transición.

Claro que esto no es algo necesariamente nuevo pero al parecer el movimiento trans quiere usar a Bruce y su fama para mostrar que la reasignación sexual es algo totalmente bueno hermoso y respetable y esperan ser la próxima ola de la revolución sexual.
Como cristianos nuestra respuesta siempre debe ser en compasión hacia un mundo lleno de confusión, donde las personas llegan a estos extremos en busca de la felicidad. Debemos orar que el evangelio de Cristo pueda alcanzar a Bruce en estos días particularmente oscuros de su vida.

También hemos sido llamados a ser una voz profética en la sociedad. Mientras todos están arrodillándose ante la estatua del rey debemos seguir en pie.[i] Eso significa que debemos tener una respuesta para esas personas que al ver las noticias de Bruce sienten un cierto permiso moral para seguir en sus pasos.
En cierta forma su historia es un ejemplo perfecto de la confusión que esta al fondo de la idea del movimiento transgenero. Creer que nuestra identidad, destino, y propósito, la podemos inventar por nosotros mismos. La autonomía absoluta del ser humano para “evolucionar” y transformarse en lo que sea. No estamos hablando de un niño que suena con crecer y ser un doctor. Estamos hablando de alguien que ha decidido ir en rebelión contra el valor y la identidad que le ha sido entregada por el creador e intercambiarla por una mentira[ii], o si prefieres, una falsa identidad.

Si empezamos a mirar más de cerca la situación muchos aspectos se basan en apariencias engañadoras. Es protagonista de un “reality” que todo sabemos no tiene nada de real, es un mundo de fantasía donde muestran solamente lo que quieren mostrar. Su portada en Vanity Fair donde se muestra como mujer al mundo esta extremadamente ‘photoshopeada’. Bruce asegura que siempre ha sido mujer y que su transición es lo más natural, en lo practico esto significa que va a tomar un montón de farmacéuticos, y tratamientos para finalmente mutilar sus propios genitales, aun así no lograra ser la mujer que tanto anhela ser y habrá dañado su cuerpo de forma bastante permanente.

Bruce representa la idea popular que finalmente eres lo que quieres ser, cualquier fantasía dando vuelta en tu cabeza la puedes hacer realidad, tu identidad la puede crear tu imaginación. Al fondo de esa filosofía esta la conclusión que finalmente el ser humano es un accidente cósmico sin propósito y nada de lo que haces o no haces importa, con tal de distraerte de esa conclusión deprimente por un rato. Algo como hablar de hombres o mujeres en cierto sentido es limitante. Pero al mismo tiempo te entrega algo claro, por eso al separar la identidad de género de su concepto binario no va a crear más géneros sino más confusión.

Por eso en el caso de Bruce, no importa que todos le empiecen a llamar Caitlyn y hablen de su valentía. Ese vacío que sentía como Bruce seguirá ahí. La solución la encontrara solamente en conocer su real identidad en su Creador y en Cristo quien murió para entregar vida e identidad a todos los que le reciban. Oremos que Cristo sea la conclusión de esa historia y por los otros jóvenes que están pasando por ese valle de confusión, que puedan conocer la verdad les hará libre.




[i] Dan 3
[ii] Rom 1:25